Orígenes

Los inicios del vino son casi imposibles de determinar, considerando que se obtiene a través de un proceso natural,  que puede perfectamente llevarse a cabo sin que exista ninguna aportación por parte del hombre. Es probable que, como muchos otros descubrimientos de la humanidad, este se nos diera por casualidad. Es fácil admitir que los primeros cazadores-recolectores guardaran sus frutos silvestres -incluyendo las uvas- en recipientes en los que, por el propio peso de los frutos, hubiera rotura de la piel de la uva. Este zumo, en contacto con las levaduras propias del ambiente, crearía en poco tiempo algo muy similar al vino. En aquellas condiciones, es muy probable que el propio vino en poco tiempo se convirtiera en vinagre, […]